Mi vecino también.

Son las 8 de la mañana, salimos de casa y nos encontramos a alguien bajando las escaleras y más tarde comprando en la tienda, nuestro vecino. Un poco más tarde nos encontramos a otra persona en el Instituto, luego en la Biblioteca, más tarde en el autobús, nuestra vecina.

Mis vecinos no son tus vecinos, nuestras vecinas y vecinos son distintos. Y son distintos cada día, y cambian con los meses y a veces cada hora. Nuestros vecinos y vecinas son humanas y humanos.

Hay vecinos de pueblo, de barrio y de ciudad. También hay vecinas en el bloque o en la urbanización. Unos veces los pueblos son muy grandes y las ciudades más.

Los vecinos y vecinas de Florencia hablan italiano.

A veces mi vecino me habla, a veces mi vecina me pisa. En ocasiones mi vecino va al parque. A menudo mi vecina va al cine y mi vecino también.

Los vecinos de otros y otras, a veces lo son en la jungla, o en China, o en la India, o bajo tierra, o en un programa de televisión. Siguen siendo vecinos y vecinas como el de la butaca de al lado.